La joven creció y creció y en una mujer se convertio.
Inocente y tonta se enamoró, eso sí que no tuvo solución, pues su vida entregó y su corazón regaló.
Acabo sola, como no.
Y ahora está perdida, rota y ya no cree en el amor.
Ya nadie se ríe porque no queda inocencia en su interior.
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